DÍA MUNDIAL DEL SEGURO 2024 PERSPECTIVA LATAM

Este 14 de mayo, Día Mundial del Seguro, exploraremos las oportunidades para las aseguradoras de Latinoamérica, un mercado que, según un estudio de McKinsey & Company, está montado en una ola de crecimiento. 

En el Día Mundial del Seguro, vale la pena dar un vistazo a las oportunidades que tienen las aseguradoras dentro de Latinoamérica. Y es que, según un estudio de McKinsey & Company, este mercado está en auge, tanto en crecimiento de primas como en sofisticación.

Este mercado es un territorio fértil para un crecimiento acelerado y para innovaciones en los modelos de negocios. De hecho, según el “Reporte Global de Seguros 2023: Capturando la siguiente ola de crecimiento en América Latina”, elaborado por McKinsey & Company, ya es el mercado regional de seguros de más rápido crecimiento a nivel mundial, tanto en el segmento de vida como de “no vida”, y se encuentra entre los mercados más rentables del sector asegurador a escala mundial.

América Latina está en movimiento y las oportunidades en el mercado de seguros son amplias y prometedoras. Las economías están en rápida expansión, con una clase media emergente y una conciencia creciente entre los consumidores sobre el valor de la protección financiera que hacen de la región un territorio fértil para que las aseguradoras prosperen.

En 2022, el mercado alcanzó primas emitidas totales (GWP, por sus siglas en inglés) de $174,000 millones de dólares. De 2011 a 2022, el segmento de seguros de “no vida” en la región se duplicó y el de seguros de vida se triplicó. Es así que representa el mercado regional de seguros de más rápido crecimiento en el mundo, explicable por la baja base inicial en comparación con mercados más maduros como Europa y Estados Unidos. 

Fuente: McKinsey & Company

Sin embargo, el estudio aclara que aunque Latinoamérica es la región mayor crecimiento en seguros, su participación actual en las primas globales es baja: 2%, contra 43% de Norteamérica, 28% de Asia y 24% de Europa. Pero ello también es un amplio potencial sin explotar en el mercado.

Igualmente destaca que la región es uno de los mercados más rentables para las aseguradoras a nivel global, en comparación con el promedio mundial y los mercados de América del Norte y Europa. A saber, la ROE (rentabilidad financiera) en América Latina fue de 22% en 2019 y 17% en 2022, superando significativamente las cifras globales de 10% y 9% para esos años. 

BRECHA DE PROTECCIÓN PERSISTENTE = VENTANA DE OPORTUNIDAD

Como región, Latinoamérica tiene la oportunidad de avanzar para cerrar la brecha de protección de los seguros, tanto para personas como para empresas. Al comparar la cobertura de seguros, los latinoamericanos actualmente tienen menos pólizas que sus contrapartes estadounidenses. 

No obstante, esta situación pone de relieve el gran margen de crecimiento y desarrollo de la región. Por ejemplo, la densidad de productos per cápita de América Latina es de $295 dólares, muy inferior a los $7,500 dólares de los Estados Unidos. Al cerrar brechas de protección de los seguros, la industria podría ampliar el acceso a productos financieros y catalizar cambios positivos en la estabilidad económica y financiera.

Por otro lado, el estudio hace ver que la industria aseguradora en Latinoamérica está estancada en innovación. Aunque también reconoce que la región protagoniza un desarrollo dinámico de nuevos ecosistemas y tecnologías digitales, algunos de los cuales encabezan los minoristas.

En otro frente, el creciente mercado de insurtechs en América Latina comprende más de 460 empresas. Por lo general, estas empresas no compiten directamente con las aseguradoras establecidas, sino que colaboran con ellas para mejorar la distribución de los servicios, en un entorno de asociación auténticamente benéfico. Pese a todo ello, dice el informe, “las aseguradoras en América Latina todavía tienen camino por recorrer”.

SEIS IMPERATIVOS ESTRATÉGICOS PARA LAS ASEGURADORAS EN LATINOAMÉRICA

El crecimiento de la región es emblemático de su potencial subutilizado y subraya la urgencia de que las aseguradoras se adapten e innoven. Para capturar ese potencial, sugiere que sus líderes se centren en seis imperativos básicos.

  1. Expandir y repensar la cartera de productos. El sector asegurador debe desarrollar nuevos modelos de negocios que aborden los mercados desatendidos. El desafío radica en ampliar el mercado al que se dirige y ampliar la cobertura a nuevos segmentos y riesgos.
  2. Personalizar y digitalizar las interacciones con los clientes. Para muchos latinoamericanos, los seguros son una prioridad menor en comparación con otros gastos, a pesar de la protección financiera. Esto ejerce una significativa presión para que las aseguradoras brinden la mejor experiencia posible, en especial en tiempos potencialmente desafiantes para sus clientes.
  3. Apuntar a la excelencia operativa. Las aseguradoras latinoamericanas tienen una gran ventaja de rendimiento sobre el capital contra otras regiones, aunque pierden oportunidades por ineficiencias en sus operaciones. En ese sentido, hay que racionalizar los procesos principales e implementar la automatización con pasos cruciales para mejorar la eficiencia.
  4. Mejorar la experiencia de los distribuidores. Las aseguradoras han efectuado inversiones para brindar mejores herramientas y apoyo a sus distribuidores para que realicen negocios de forma más efectiva. También ayudan a los corredores a desarrollar sus propios canales digitales y mejorar sus sistemas de cotización. A la vez, brindan herramientas digitales a su fuerza de ventas y agentes, además de capacitarlos para mejorar su producción.
  5. Interactuar con los ecosistemas y desarrollar nuevos modelos de negocios. Tradicionalmente, el sector asegurador se ha resistido a la disrupción. Empero, la creciente adopción de un enfoque ecosistémico como el sector bancario, lo presionan para que evolucionen o se vuelvan irrelevantes.
  6. Cerrar la brecha de desigualdad y promover el desarrollo económico. Las aseguradoras deben desempeñar un papel clave en la lucha contra la desigualdad financiera imperante en Latinoamérica. A la vez de generar impactos sociales y económicos positivos propiciarán sus propios resultados como expandir el mercado, diversificar el riesgo, generar mayor lealtad del cliente y reducir riesgos y costos. 

Como conclusión, el reporte de McKinsey & Company dice que “la industria aseguradora latinoamericana es un campo en constante evolución que presenta grandes promesas para los actores regionales y globales. Al ser el mercado de seguros de más rápida expansión en todo el mundo, la región presenta una combinación de oportunidades y desafíos que necesitan de un cambio estratégico desde los enfoques convencionales hacia nuevas ideas en torno a la innovación y la eficiencia operativa.”

SINESTRY puede mejorar el área de siniestros de las aseguradoras con sus dos sistemas especializados: Alto volumen de siniestralidad y Sinestry Control de Obras

0
Facebook
LinkedIn
Twitter
WhatsApp